Nuestra historia
La historia de la Institución Educativa Carlos Alberto Camargo Méndez es un testimonio del esfuerzo colectivo por construir un espacio educativo digno, inclusivo y de calidad para la comunidad de Hatonuevo. En la década de 1950, se fundó la Escuela Rural Mixta N°1, marcando el inicio de la educación formal en el corregimiento. Con la dirección de la señora Helena Ospino de Ojeda, la escuela abrió sus puertas ofreciendo educación básica primaria y plantando las primeras semillas del desarrollo educativo en la región.
Para 1983, la escuela enfrentaba serias limitaciones en su infraestructura, funcionando en tres locales, dos de ellos ubicados en terrenos del señor Enrique Ortiz (Q.E.P.D.). Gracias a su visión y generosidad, estos predios fueron vendidos para construir una nueva y mejor infraestructura, permitiendo a estudiantes y maestros de la época disfrutar de condiciones más adecuadas para el aprendizaje.
En 1996, la institución fue designada como sede de la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen, operando como Escuela Rural Mixta N°1 y N°2, con jornadas matutinas y vespertinas. El docente Esneider Ojeda asumió la dirección de la jornada de la mañana, mientras que la docente Sonia Brito Iguarán lideró la jornada de la tarde, acompañados de un equipo docente comprometido y capacitado.
El año 2012 marcó un antes y un después en la historia de la escuela. Bajo el decreto 015 de febrero de 2012, se constituyó como el Centro Educativo Carlos Alberto Camargo Méndez. Este cambio trajo consigo una hermosa infraestructura, equipada con todos los recursos necesarios para atender dignamente a 530 estudiantes, con un equipo de 26 docentes, liderado por el rector Esneider Ojeda y la coordinadora Sonia Brito Iguarán.
En 2013, la institución alcanzó un nuevo nivel. Por el decreto 223 del 20 de agosto de 2013, se formalizó como la Institución Educativa Carlos Alberto Camargo Méndez, con autorización para ofrecer preescolar y básica primaria. La rectora en encargo, Carmen Alinda Palmezano Brito, recibió la institución con una población de 612 estudiantes y un equipo de 26 docentes.
El crecimiento de la Institución Educativa Carlos Alberto Camargo Méndez avanzó de manera significativa a partir de 2014, cuando se inauguró la educación secundaria con cuatro grupos de 6° grado y un grupo de 7°, sumando 128 estudiantes atendidos por 7 docentes especializados. En 2015, se incorporaron los grados octavos bajo la coordinación del docente Guillermo Emilio Giraldo Builes en la jornada vespertina. Al año siguiente, en 2016, se creó el grado noveno, momento en el cual la docente Zamira Cecilia Soto Bernal asumió como coordinadora en encargo de la jornada matutina. Para 2017, la institución amplió su oferta educativa con la incorporación del grado 10°, lo que fortaleció su proyección académica. Finalmente, en 2018, la comunidad educativa celebró con orgullo la graduación de su primera promoción de bachilleres, marcando un hito en su compromiso con la excelencia educativa.
En el año 2022, la institución fortaleció su acompañamiento psicoeducativo con el ingreso de la orientadora escolar Verónica Ureche, quien contribuyó al bienestar estudiantil y al apoyo integral de los alumnos. Posteriormente, en el año 2024, la institución experimentó un significativo cambio en su liderazgo y equipo docente. A través de un concurso de mérito, fue designado como nuevo rector el profesor Mario Alejandro Duarte Orozco, acompañado por los coordinadores Willanys Jiménez Bustillo y José Carrillo Villazón. Además, la incorporación de 22 nuevos docentes renovó el equipo pedagógico, aportando dinamismo e innovación en los procesos de enseñanza.
Con una población de 1.115 estudiantes y un equipo docente de 47 profesores, la institución reafirmó su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, consolidando su misión educativa y su visión de excelencia académica.
Hoy, la Institución Educativa Carlos Alberto Camargo Méndez continúa siendo un referente de excelencia en educación básica, secundaria y media. Cada día, entrega al mundo jóvenes preparados para enfrentar los desafíos de la vida, con habilidades y capacidades que los convierten en protagonistas de su propio destino. Este compromiso inquebrantable con la educación sigue siendo el motor que impulsa su historia y proyección hacia el futuro.
